martes, 7 de febrero de 2012

GUIÓN DE UN PESEBRE VIVIENTE



- PRIMER ACTO -

La Encarnación: Dios se hace uno de nosotros”

Dios le anunció a María con todo respeto que quería que fuera la Madre de Jesús.  Y ella aceptó de corazón.  Sabía que era pequeña, pero con la ayuda de Dios sabía también que lo podría todo.  Fue valiente en aceptar esa responsabilidad tan grande.  Y toda su vida se mantuvo fiel a su compromiso de acompañar a su hijo Jesús.

Lucas 1, 26-38

DIOS: Gabriel, Gabriel.
ÁNGEL: Aquí estoy Padre.
DIOS: Gabriel, escúchame bien lo que te voy a decir, necesito que vayas a una ciudad de Galilea, a Nazaret, allí vive una joven virgen que está comprometida con José, él es de la familia de David.  Ella se llama María, dile lo siguiente: “Ante mis ojos ha sido encontrada llena de gracia y la he elegido para que sea Madre de mi Hijo, quiero que le ponga por nombre Jesús.  Que no tenga miedo de cómo va a suceder, el Espíritu Santo la va a asistir en todo.  Ese Hijo será grande y Él me dará a conocer ante el mundo”.  Ve en seguida, Gabriel, no tardes más.

Diálogo del Ángel con María

ÁNGEL: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”.

María se sorprende al oír estas palabras y se pregunta:

MARÍA: ¿Qué significa todo esto…y este saludo…?
ÁNGEL: “No temas, María, porque has encontrado el favor de Dios.  Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, al que pondrás el nombre de Jesús.  Él será grande y justamente será llamado Hijo del Altísimo.  El Señor Dios le dará el trono de su antepasado David; gobernará por siempre al pueblo de Jacob y su reinado no terminará jamás”.
MARÍA: ¿Cómo puede ser eso, si yo no convivo con ningún hombre?
ÁNGEL: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso tu hijo será santo y con razón lo llamarán Hijo de Dios.  También tu parienta Isabel está esperando un hijo en su vejez, y aunque no podía tener familia, se encuentra ya en el sexto mes del embarazo.   Porque para Dios, nada es imposible.”

MARÍA: “Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí todo tal como has dicho”

El ángel se retira.


CANCIÓN: El Ángel Gabriel (sólo el coro)

EL ANGEL GABRIEL (2)
QUE AL CANTAR EL GALLO JESÚS NACERÍA (2)

- SEGUNDO ACTO -

“María visita a su prima Isabel”

A la Virgen María la pintan como mujer rica, tipo extranjera.  Pero ella era una mujer pobre, del pueblo.  No vestía joyas, ni ropas costosas, ni coronas.  Dios escogió por madre a una joven de un pueblito del interior.  Fue una mujer de pueblo, sencilla, pero con un corazón maravilloso, lleno de Dios y de servicialidad.
Por eso, después de que se quedó embarazada, no se preocupó sólo de sí misma, fue a servir a una prima suya, Isabel, que también estaba esperando familia.

Lucas 1, 39-55

MARÍA: Querida prima, cómo estás, he venido para acompañarte en este tiempo delicado de tu embarazo.
ISABEL: “Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!  ¿Cómo he merecido yo que venga a mí la madre de mi Señor?  Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de alegría en mis entrañas.  ¡Dichosa tú por haber creído que se cumplirían las promesas del Señor!”.
MARÍA:
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
Y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador,
Porque se fijó en su humilde esclava,
Y desde ahora todas las generaciones me dirán feliz…

María se quedó unos tres meses con Isabel, y después volvió a su casa.

CANCIÓN:

DIOS TE SALVE, SALVE MARÍA
LLENA ERES DE GRACIA
EL SEÑOR, EL SEÑOR ES CONTIGO
Y BENDITA TU ERES
ENTRE TODAS LAS MUJERES
Y BENDITO ES EL FRUTO
DE TU VIENTRE JESUS

  
-TERCER ACTO-

“Problemas entre José y María”

María, como era costumbre en aquella época, primero se comprometió y, más tarde, se casó, como todas las chicas de entonces, con un joven de su pueblo: José, de oficio carpintero, pobre, pero lleno de sabiduría popular, pues era de una familia muy antigua.
Apenas comprometido oficialmente a contraer matrimonio, antes de haber vivido juntos, María había quedado embarazada por obra del Espíritu Santo.
Lo del embarazo no se lo aviso el ángel a José, como normalmente se cree. Lo que le dice el ángel es que no tema tomar a María como esposa, señal de que ya lo sabía todo.


Mateo 1,18-25

JOSÉ: Cómo es posible que María me haya engañado. Como hago para salir de esta. Tengo que hacer algo para que no apedreen a María. Ya se, la voy a abandonar en secreto. Así le voy a salvar.

José se va a dormir y en sueños se le aparece el ángel.

ÁNGEL: “José, descendiente de David, no tengas miedo de llevarte a María, tu esposa, a tu casa; si bien esta esperando un hijo, no es porque te ha engañado, si no que es obra del Espíritu Santo, tu eres el que pondrás el nombre al hijo que dará a luz. Y lo llamarás Jesús, porque él salvaré a su pueblo de sus pecados, el será grande”.

Cuando José se despertó, hizo lo que el Ángel del Señor le había ordenado y tomo consigo a su esposa.

JOSÉ: María, ven, siéntate, tengo que pedirte perdón porque he dudado de ti, pensé que me habías engañado y no sabia que hacer, pero ahora no dudo que el Señor actuó en ti, y estoy  decidido a colaborar con la obra del Señor.

MARÍA: Gracias José. 

- CUARTO ACTO -

“El nacimiento de Jesús”

Jesús no se presentó en la historia como un gran potentado, que desde las alturas de su poder ordena a todo el mundo lo que tiene que hacer.  El bajó al barro de la vida, se hizo pequeño y conoció en carne propia lo que es el sufrimiento humano. 

Lucas 2, 1-7


EMPERADOR AUGUSTO: Se va a realizar un censo en todo el imperio.  Todos tienen que ser registrados en su ciudad natal.
JOSÉ: María, tenemos que ir a Belén para censarnos.
MARÍA: ¿Justo ahora, que ya estoy por dar a luz? Pero no nos preocupemos, porque Dios estará con  nosotros.
JOSÉ:  Preparemos todo para  el viaje.




CANCIÓN

CON MI BURRITO SABANERO VOY CAMINO DE BELÉN (2)
SI ME VEN, SI ME VEN, VOY CAMINO DE BELÉN (2)


MARÍA:  José, José, creo que estoy por dar a luz, busquemos pronto un lugar para hospedarnos. 
JOSÉ: Buen día, Señor, ¿tendrá alojamiento para mí y mi esposa que está por dar a luz?
POSADERO: No, Señor, no tengo…
JOSÉ:  maría, no tenemos suerte, no hay lugar en ningún lado, ¿qué vamos a hacer?
MARÍA: José, no te desesperes.  Sigamos  buscando por otro lado, seguro que vamos a encontrar algo…
JOSÉ:   Buen día, Señor, mi esposa y yo hemos buscado alojamiento en todo Belén y no hemos  encontrado nada, mi  esposa está por dar a luz  y estamos en la calle.  ¿Usted no tendrá un lugar para nosotros?
POSADERO: No tengo lugar,  Señor, no queda ni una habitación. Mmm…si no se ofenden, sólo les puedo ofrecer un lugar no muy cómodo.  No sé si les gustará.
JOSÉ Y MARÍA: No importa, Señor, se lo vamos a agradecer.
 POSADERO: Pero no es muy cómodo.  Es una cueva donde están los animales, pero…es un lugar calentito, si no les importa pueden ir allí.
JOSÉ Y MARÍA: Muchas gracias señor posadero.
MARÍA: José, José…llegó el momento
JOSÉ:  Ven, María, ponte cómoda.

CANCIÓN:

NACIÓ EL REDENTOR, NACIÓ NACIÓ
EN HUMILDE CUNA NACIÓ, NACIÓ
PARA DAR AL HOMBRE LA PAZ, LA PAZ
PAZ Y VETURA, VENTURA Y PAZ


-         QUINTO ACTO –

“Adoración de los pastores”

Cuando Jesús nació, ese gran acontecimiento fue anunciado en primer lugar a unos pastores.  Tenemos que saber que en aquella sociedad del tiempo de Jesús los pastores eran muy despreciados.  Se los consideraba a todos como bandidos, tramposos y mentirosos.  Tanto, que no podían ser elegidos nunca como autoridad, ni presentarse como testigos en un juicio.
Pues bien, la gran noticia de la historia, que es el nacimiento del Redentor, no se comunicó en primer lugar a las autoridades, ni a los sacerdotes, ni a la gente estudiada, sino a los más despreciados de la sociedad.


Lucas 2, 8-20

Los pastores están durmiendo

ÁNGEL: “No tengan miedo, pastorcitos, pues yo vengo a comunicarles una buena noticia, que será motivo de mucha alegría para todo el pueblo.  Hoy, en la ciudad de David, ha nacido para ustedes un Salvador, que es el Mesías y el Señor.  Miren cómo lo reconocerán: hallarán a un niño recién nacido, envuelto en pañales y acostado en un pesebre.”

De pronto una multitud de seres celestiales junto al ángel, alababan a Dios con estas palabras:

Canto del Gloria

PASTORES: “Vayamos, pues, hasta Belén, y veamos lo que ha sucedido y que el Señor nos ha dado a conocer”

CANCIÓN:

CORRE CABALLITO, VAMOS A BELÉN
A VER A MARÍA Y AL NIÑO TAMBIÉN (2)
AL NIÑO TAMBIÉN, DICEN LOS PASTORES
QUE HA NACIDO UN NIÑO CUBIERTO DE FLORES (2)

Hallaron a María y a José con el recién nacido acostado en el pesebre.

PASTORES: Un ángel se nos apareció y nos contó de este gran acontecimiento.  Nosotros sin perder tiempo hemos venido a adorarlo.  Permítannos adorarlo.

Adoración

-         SEXTO ACTO -

“Unos sabios de otros lugares vienen a adorar a Jesús”


El pasaje de los “Reyes magos” es uno de los más populares en nuestro ambiente.  Vamos hoy a reflexionar sobre ellos, prestando especial atención a lo que dice el Evangelio y a lo que no dice.  En primer lugar tenemos que darnos cuenta de que el pasaje bíblico no dice nada de que fueran “Reyes”.  Sólo habla de unos “magos de oriente”.  Se trata de astrólogos, que pretendían ver en las estrellas el destino del mundo.  No se trata de gente especialmente rica, sino más bien de sabios de tipo popular.

CANCIÓN:

LOS TRES REYES MAGOS VIENEN DEL ORIENTE
Y LE TRAEN AL NIÑO HERMOSOS PRESENTES (2)
HERMOSOS PRESENTES, DICEN LOS PASTORES
QUE HA NACIDO UN NIÑO CUBIERTO DE FLORES (2)


Mateo 2, 1-12

LOS MAGOS: “Dónde está el rey de los judíos recién nacido? Porque hemos visto su estrella en el oriente y venimos a adorarlo”
PASTORES: Aquí está el Salvador, pasen, pasen y vengan a dorarlo.
LOS MAGOS:  Le traemos unos regalos, le hemos traído oro, incienso y mirra.

Todos los aquí presentes adoremos a Jesús
Adorémosle todos al niño Dios, nuestro Salvador.

CANCIÓN TODOS:

Si la Virgen fuera Andina
y San José de los llanos
El Niño Jesús sería
Un Niño venezolano (bis)

Sería un niño de alpargatas
y liquiliqui planchao
un sombrero de cogoyo
y el calzón arremangao.

Tendría los ojos negritos
quien sabe si aguarapaos
y la cara tostadita
del sol de por estos lados

Por cuna tendría un chinchorro
chiquito y muy bien tejido
y la Virgen mecería
al Niño Jesús dormido.